¿ Separación de bienes o bienes gananciales ?

 

Buenos días desde el Hotel Carlton 🙂

Hoy os traemos un tema importante a tener en cuenta a la hora de casaros. Una decisión que tendréis que tomar de manera conjunta y consensuada.

En la preparación de una boda se suele invertir mucho tiempo, esfuerzo. La preocupación de los novios va desde los detalles de la decoración hasta la distribución de las mesas. Pero, ¿cuántos futuros esposos se preocupan por definir el régimen económico de su enlace? Un matrimonio va más allá de una celebración bonita que sella un compromiso personal entre dos personas: se trata de un contrato importante que afecta a la vida de los cónyuges en muchos aspectos, inclusive el patrimonial.

El primer paso es tener claro las diferencias así como los derechos y obligaciones que conllevan ambas situaciones. Así os será más fácil tomar la decisión. Después de tener claro los conceptos os indicaré los trámites que hay que realizar para casarse en separación de bienes.

¿Qué es el régimen económico del matrimonio?

Si los novios no optan por ningún régimen en particular, se aplica una legislación por defecto que varía en función de la comunidad autónoma: en casi todas las regiones de España se trata del régimen de bienes gananciales. En Cataluña e Islas Baleares —y Comunidad Valenciana hasta el pasado junio—, el régimen supletorio es, la separación de bienes, mientras Navarra, Aragón y parte de Vizcaya cuentan con sistemas propios muy parecidos al de gananciales. Debéis comprobar que régimen económico esta legislado en vuestro municipio en el año de vuestro enlace. Ya que pueden variar.

A falta de pacto, en Cataluña y Baleares se aplica la separación de bienes

El Régimen de Gananciales

Con el régimen de gananciales ya no existe distinción entre los patrimonios de los novios: las ganancias y beneficios que obtiene cada uno a partir de la fecha de la boda acaban en una sociedad común, de la cual son propietarios ambos por partes iguales. Esto implica que es necesario obtener el consenso del otro cónyuge para vender y administrar los bienes en común, que incluyen “sueldos, rendimientos del dinero y productos, entre otras cosas”,  Lo que no entra en este patrimonio común son los bienes privativos, es decir los que tenía cada cónyuge antes del matrimonio y los recibidos a título gratuito —herencia o donación—, incluso después de la boda.

El Régimen de Separación de Bienes

Casarse en régimen de separación de bienes significa que los novios firman un contrato donde acuerdan que todos los bienes que cada uno tuviese antes de casarse y los que adquieren durante el matrimonio pertenecerá a esa persona. En otras palabras, si tienes un piso, una empresa, etc al casarse esa propiedad solo te pertenecerá a ti. También le pertenecerá el uso y disfrute de estos bienes pudiendo disponer de ellos cuando quiera sin necesidad del consentimiento del cónyuge para venderlos, alquilarlos, regalarlos,…
Al igual que los bienes serán de cada uno, las deudas contraídas durante el matrimonio serán responsabilidad única de esa persona. Eso significa que si uno de los dos crean deudas solo esa persona será responsable de liquidar esa deuda, el cónyuge no tendrá la obligación de liquidar esa deuda con sus propios bienes.
Por otro lado los cónyuges tienen la obligación de aportar en proporción a sus respectivos recursos económicos a los gastos comunes que se generan durante el matrimonio.

Los regímenes forales de Aragón y Navarra son muy parecidos al de gananciales; el de Vizcaya, que a falta de pacto es la comunicación foral —aunque se aplique solo en algunas zonas de la provincia, que suelen coincidir con las rurales, tiene una peculiaridad: todos los bienes se hacen comunes, inclusive donaciones y herencias, si el matrimonio se disuelve con hijos.

¿Qué son las capitulaciones matrimoniales y cuándo convienen?

Las capitulaciones son acuerdos que fijan “las normas que deben regir el aspecto económico del matrimonio respetando las leyes que existen”, que modifican la legislación que se aplicaría por defecto a los cónyuges. Se pueden hacer antes o después del matrimonio, y en la casi totalidad de los casos son para pasar de un régimen de gananciales a uno de separación de bienes.

Es recomendable optar por un régimen de separación de bienes, antes o después del matrimonio, si uno de los dos cónyuges tiene responsabilidades profesionales importantes. Porque en gananciales se comparte todo, también las deudas. Por ejemplo, si decidimos empezar un negocio o darnos de alta como autónomos para ejercer una profesión liberal y finalmente la actividad no despega, los eventuales acreedores podrán dirigirse tanto a nuestros bienes como a los de nuestro cónyuge, dado que ante la ley existe un único patrimonio. Y no vale con hacer capitulaciones para huir de las deudas. “Cuando la división es en prejuicio de los acreedores está prohibido hacerla, pero sí se puede hacer una separación si tenemos previsión de tener problemas: es una manera para separar el patrimonio familiar del profesional”.

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En régimen de gananciales se comparte todo, también las deudas

Si las capitulaciones se realizan antes de la boda, hay que hacerlas ante notario y después inscribirlas en el Registro Civil, junto con la inscripción del matrimonio. En este caso, habrá que ajustar los tiempos: el pacto pierde su eficacia si la boda no se celebra en el año posterior a la firma. “El precio de la escritura oscila entre los 60 y los 90 euros aproximadamente”. Los novios pueden elegir libremente el notario y solicitar asesoramiento gratuito antes de tomar una decisión.

Si la pareja decide hacer las capitulaciones después de la boda, el papeleo aumenta y con él los costes, ya que hay que liquidar el régimen económico anterior. “Es decir, hacer la adjudicación de los bienes comunes”. ¿Qué significa? Que si se pasa de gananciales a separación de bienes, la pareja debe decidir cómo repartirse los bienes y ganancias acumuladas desde la fecha de la boda —cuya propiedad está repartida a medias— hasta la escritura de las capitulaciones, ya que solo lo adquirido después del cambio del régimen económico entrará a formar parte de los patrimonios distintos y separados de cada uno de los cónyuges.

Los costes dependerán de la cuantía de los bienes y de que se hagan o no donaciones entre un cónyuge y otro para equilibrar patrimonios. “Haciendo la liquidación ya no hay bienes comunes”.“Pero la recomendación es que lo hagan quienes tienen responsabilidades profesionales: la esencia del régimen matrimonial es para sufragar gastos, no para prevenir deudas”.

Para tomar la decisión hay que conoces cada régimen económico matrimonial. Una vez dedicado un tiempo mínimo y tener claros todos los conceptos. La decisión es solo vuestra. 🙂

¿ Cual será vuestra elección ? Gracias por hacernos llegar vuestras sugerencias y comentarios a: lasbodasdelcarlton@aranzazu-hoteles.com.

Si aún no sabes donde celebrar vuestra boda, reserva tu cita, estaremos encantados en mostrarte que os puede ofrecer el Hotel Carlton en vuestro gran día.

Que paséis buena semana nos vemos el próximo martes día 31 de enero 🙂

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Foto: Pronovias

 

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